Bioseguridad – Parte II

Biología Sintética y Bioseguridad

En el 2008 fue publicado un manuscrito sobre Biología Sintética y bioseguridad. Su autor, (el doctor Markus Schmidt de la Organización para el Diálogo Internacional y Gestión de Conflictos) es uno de los personajes que han estado más involucrados en la escena de la bioseguridad y, recientemente, las implicaciones que tiene la Biología Sintética al respecto. En su publicación, el Dr. Schmidt (quien en el pasado también se ha preocupado por asuntos de pérdida de biodiversidad y análisis de riesgos en transgénicos) hace referencia a la jerarquización de la abstracción en Biología Sintética llamándola “la agenda de des-habilitación de la Biología Sintética” y da entender que al volver la Ingeniería Genética una actividad “fácil de emprender” se estaría en camino a la reducción de costos en la producción de sustancias ilegales y la generación de organismos modificados por el público “ajeno a la comunidad biotecnológica tradicional” como los biohackers.
Sin embargo, considerando las realidades del movimiento DIYbio, quizá una de las preocupaciones menos sensacionalistas con respecto a la bioseguridad y la Biología Sintética son las implicadas con las tecnologías de síntesis de DNA.
Después de que el Instituto J. Craig Venter anunciará en el 2010 la generación de la primer célula con un genoma sintético capaz de replicarse, el presidente de los Estados Unidos encargó a la Comisión Presidencial para el Estudio de Asuntos Bioéticos la elaboración de un reporte donde se esclareciera qué es la Biología Sintética y sus implicaciones potenciales en la medicina, el ambiente y seguridad.
En el reporte, la Comisión señala que las diversas actividades dentro Biología Sintética descansan sobre dos pilares: “la síntesis de DNA y los procesos estandarizados y automatizables para crear nuevos sistemas bioquímicos u organismos con características mejoradas”.
Luego de discutir los beneficios en materia de biocombustibles, salud, alimentos y ambiente, la Comisión hace una referencia a una precoupación en particular: el riesgo de que las tecnologías de Biología Sintética sean utilizadas para sintetizar genes o genomas enteros de organismos patógenos. En el reporte se da a entender de que a pesar de que las secuencias de DNA pertenecientes a este tipo de genes y organismos estén disponibles en bases de datos públicas, no es suficiente solamente contar con esta información para formar un patógeno sintético, debido al costo y a los requerimientos técnicos.
Al respecto, en el 2007 en otro reporte -esta vez por parte del Consejo Asesor Científico para la Bioseguridad, también de Estados Unidos- se afirma que a pesar de que sea relativamente sencillo sintetizar, “la ciencia de ensamblar y expresar virus es más compleja y algo así como un arte”.
Sin embargo, la síntesis de DNA es una actividad que debe seguir ciertos estándares. En Estados Unidos, la guía para esquemas de sondeo para proveedores de DNA de doble cadena sintético da recomendaciones sobre cómo este tipo de compañías deben analizar sus pedidos y qué hacer en el caso de detectar anomalidades en ellos. Pero para las compañías es voluntario seguir esta guía. Otros estándares han sido elaborados por la iniciativa privada, destacando el de la Asociación Internacional de Biología Sintética y el del Consorcio Internacional de Síntesis de Genes.
iGEM y bioseguridad

El Dr. Schmidt hace también referencia al iGEM como uno de esos mecanismos de difusión de la Biología Sintética que representan una amenaza en materia de bioseguridad. Sin embargo, durante el proceso de la competencia, cada proyecto de iGEM pasa por una evaluación de bioseguridad y es calificado de acuerdo a cómo sacó adelante su proyecto en el caso de que tuviera algún aspecto de relevancia en cuanto a bioseguridad.

De hecho, en el 2010, un proyecto tuvo como su principal enfoque el tema de bioseguridad. El equipo Virginia Tech-ENSIMAG desarrolló un software para sondear secuencias que tomaba en cuenta también modificaciones como optimización de codones o con mutaciones aleatorias.
Finalmente, en el 2011, tres equipos fueron reconocidos por sus prácticas de seguridad (IIT-Madras, Gaston Day School e Imperial College).
Comentarios finales
Las riesgos en materia de bioseguridad con respecto a la Biología Sintética no deben ignorarse, pero no debe aceptarse el discurso que pretende exagerarlos al repetir los riesgos asociados a la Biotecnología en general como si fueran novedades asociadas a la Biología Sintética. La característica distintiva en cuanto a bioseguridad para la Biología Sintética son los peligros asociados a la síntesis de DNA y es un aspecto sobre el cual las compañías dedicadas a esta labor han comenzado a adoptar estándares de prácticas. Además, la sola síntesis de información genética no es suficiente para generar un organismo patógeno, pues esto resulta ser muy costoso y técnicamente demandante.
Por otra parte, los riesgos asociados al movimiento DIYbio tampoco deben exagerarse, sobre todo al considerar que el acceso a reactivos y organismos peligrosos está restringido y regulado. Todo lo contrario, el espíritu del movimiento DIYbio debe ser fuente de inspiración y motivación para los jóvenes científicos; sería interesante que la agenda de organizaciones de DIYbio incluyera también eventos o publicaciones en los que se comentaran los resultados o el estado de sus proyectos.
Las otras características distintivas de la Biología Sintética -es decir, la estandarización y la jerarquización de la abstracción- tampoco deberían representar una amenaza en materia de bioseguridad. En realidad, estos conceptos están enfocados más a facilitar la concepción, la esquematización y el análisis de circuitos genéticos y metabólicos por parte de profesionales de otras áreas además de la Biología. El temor a que personas ajenas al campo de la Biología pudieran llegar a generar (por accidente o con intención) en la realidad un organismo peligroso utilizando biopartes estándar como los BioBricks utilizados en la competencia iGEM es infundado, pues dentro del contexto de la competencia iGEM, una evaluación de bioseguridad es parte del proceso de cada proyecto; fuera de este contexto, los laboratorios institucionales requieren que los proyectos de sus investigadores, sin importar su disciplina, cumplan con ciertos criterios de bioseguridad indispensables al tratar con ciertos organismos y reactivos.
Es interesante señalar que el Dr. Schmidt hace referencia a la posibilidad de que la Ingeniería Metabólica pueden ser utilizadas para crear nuevos métodos de producción de sustancias ilegales.
La manera en la que el Dr. Schmidt introduce al término “Biología Sintética” dentro del discurso que utiliza para tratar el asunto también resulta igualmente interesante, pues hace referencia al trabajo del grupo Dr. Keasling en la producción de artemisinina.
Al respecto, me gustaría dar mi opinión: a pesar de que las sustancias ilegales constituyan un mercado muy grande, éste también es muy inestable, no tiene reglas y es característicamente violento; los grupos dedicados a esta labor tienen fuertes incentivos para detener la innovación en los métodos de producción que pudieran estar desarrollando sus rivales y la Biología Molecular es un área que requiere tiempo y estabilidad para ofrecer resultados.

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