iGEM en Latinoamérica: UNAM Genomics

Uno de los equipos Latinoamericanos de iGEM que ha participado desde los primeros años en que la competencia se volvió internacional es el equipo que organizan en la Licenciatura de Ciencias Genómicas de la UNAM. Este año, trece estudiantes y cinco instructores se preparan para desarrollar un proyecto relacionado con Biología Sintética que habrán de presentar en el Giant Jamboree del iGEM que tendrá lugar del 30 de Octubre al 3 de Noviembre en la ciudad de Boston, Massachusetts, EE.UU.

El estudiante Carlos Estefano Reyna Blanco nos comenta: “mis expectativas son muy altas, en primera sé que nuestra participación en esta clase de concursos nos hará formarnos con un perfil más integrativo [sic]. iGEM ofrece la oportunidad a los jóvenes de acercarse mucho más a la ciencia, no sólo refiriéndome a la parte teórica sino [también] práctica y social”. La estudiante María Fernanda Martínez Reza agrega: “[…] Espero tener la oportunidad de enfrentarme a los problemas que supone organizar y sacar adelante un proyecto de investigación propio, poniendo en práctica los conocimientos aprendidos en el aula para lograrlo. Así como también espero conocer muchas personas provenientes de los más diversos confines del mundo, unidas con el único propósito de cultivar un sentimiento común de compromiso con la ciencia y la humanidad.”

Tanto para Carlos Estefano como para María Fernanda y sus compañeros de equipo, las expectativas con respecto a la competencia iGEM se centran en las oportunidades para aprender, conocer y desarrollar habilidades, lo que va de la mano de los objetivos didácticos de sus instructores. José Antonio Alonso Pavón, instructor del equipo, comenta al respecto: “iGEM es una plataforma en la cual los estudiantes pueden explorar en una etapa muy temprana sus preferencias, poner a prueba sus habilidades en un laboratorio -tradicional o computacional-, además de darles la oportunidad de relacionarse en un ambiente distinto al del salón de clases. Son pocas las ocasiones en que un grupo de estudiantes puede tener esta experiencia colectiva, y eso enriquece la vida y la discusión dentro del salón.”

Un proyecto con alcance social: producción de tetrahidrobiopterina

La tetrahidrobiopterina (o BH4) es un cofactor de algunas hidroxilasas envueltas en el metabolismo de la fenilalanina. Comercialmente, se distribuye bajo el nombre de Kuvan(R), que es una forma de la BH4 que actualmente se produce por vía sintética y es prescrita para el tratamiento de pacientes con fenilcetonuria (PKU). El equipo de UNAM Genomics tiene este año contemplado desarrollar una manera alternativa de producirla.

“En resumen nuestro proyecto tiene como objetivo lograr la síntesis in vitro del cofactor tetrahidribiopterina (BH4) de manera controlada en Escherichia coli.”, nos comenta María Fernanda Martínez Reza, a lo que agrega su compañera María Semiramis Castro Jaimes: “además, queremos considerar el aspecto de la bioseguridad más allá de la contención física.  Aparte del wetlab haremos modelos matemáticos, recursos en línea y aportaciones para Human Practices”.

De acuerdo al sitio GoodRx,  actualmente el precio de 120 tabletas de Kuvan ronda los 4,000 USD en Estados Unidos, mientras que en una nota de febrero del 2014 en La Jornada se afirma que en México el precio alcanza los 64 mil pesos por la misma cantidad de tabletas. “La razón de buscar producir BH4 es que este cofactor tiene importancia médica y su síntesis química es muy cara”, nos comenta Rogelio Alberto Rodríguez González y su compañero Ricardo Cerda Hernández añade: “si logramos buenos resultados, existe la posibilidad de abaratar el costo del medicamento “.

Retos y perspectivas

El proceso de la formación del equipo y el planteamiento del proyecto no ha sido sencillo, como sucede también en otros equipos como el del IPN de este año y como nos hace ver la experiencia de los equipos británicos, acerca de quienes el Wellcome Trust escribió una nota en el 2010 en la que estima que el costo por estudiante en este tiempo rondaba los 5,000 libras, incluyendo la manutención en verano, cuotas de inscripción y consumibles de laboratorio .

Los costos en México actualmente pueden no ser tan elevados como la inversión que se hace en los equipos británicos, pero no son nada desestimables: las cuotas de inscripción de equipo rondan los 3,500 USD (4,000 USD por pago tardío) y 750 USD por asistente al Giant Jamboree, además deben tomarse en cuenta los gastos de equipo y material de laboratorio y los viajes. Estos costos son cubiertos usualmente por patrocinadores privados que los estudiantes se dan la tarea de buscar y por las propias instituciones a las que pertenece el equipo.

Este año, de las universidades mexicanas, sólo la UNAM, el Tecnológico de Monterrey, la UANL, el IPN y la Universidad de las Américas cuentan con equipo activo en la competencia.

La organización del equipo tampoco ha sido sencilla. El estudiante Iván Zea Armenta afirma que la planeación es uno de los retos principales a los que ha enfrentado su equipo y comenta: “con tantas cosas que hacer y formas distintas de hacerlo es un poco complicado decidir un solo plan de acción al cual apegarse lo más posible durante todo el proyecto. Pero con discusiones arduas y uno que otro grito el plan quedó.”

Adicionalmente, el equipo se enfrenta a retos técnicos. La estudiante Paloma Limón Meneses Giles nos habla sobre el trabajo que se ha realizado para solucionar los retos técnicos de su proyecto: “una de las enzimas de la ruta de BH4 forma cuerpos de inclusión. Para evitar los cuerpos de inclusión hemos hecho diversas construcciones, modificando el orden, el promotor y demás”. “Hemos consultado varios artículos y discutido con gente experimentada en el área para mejorar el diseño”, afirma el estudiante Anthony Ortiz López

La iniciativa de los estudiantes participantes en iGEM ha derivado en los últimos años en proyectos de investigación en sus instituciones, algunos de los cuales han sido publicados en revistas especializadas, aunque para muchos de los equipos, el trabajo termina siendo sólo un proyecto de verano. Sin embargo, los integrantes del equipo iGEM UNAM Genomics tienen todos los ánimos para sacar adelante su proyecto y eventualmente aportar un proyecto fructífero a su universidad.

“Hay un antes y un después de iGEM. Después de esta experiencia, la gran mayoría de los estudiantes maduran a un ritmo aceleradísimo y terminan por adquirir lo necesario para que desarrollen investigación de manera independiente […] Hay un cambio muy notorio enfrente de un salón cuando hablas con estudiantes y cuando terminas hablando con colegas”.

Fear not“, nos comenta Ricardo Omar Ramírez Flores, “espero aprender mucho de la gran cantidad de equipos que participarán, así como conocer personas que compartan los mismos intereses y que puedan hacer una comunidad grande de biología sintética joven”.

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