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Biohacking en México: talento y visión

 

  • En México existen varios grupos de biohackers; algunos se concentran democratizar la ciencia y tecnología, mientras que otros se enfocan en acelerar la innovación y promover el emprendimiento en biotecnología.
  • Los principales retos para los biohackers mexicanos son la falta de profesionalización de su adminstración–casi todos están formados por voluntarios recién egresados- y la falta de apoyo institucional –las universidades en México no tienen experiencia con este tipo de grupos, según el testimonio de los biohackers.
  • Dos grandes oportunidades para el desarrollo del sector biotecnológico en México son la gran biodiversidad del país y su capital humano altamente calificado. Los biohackers buscan construirse las oportunidades que no hay en el país para los profesionales de la biotecnología.

 El bricolaje y su consigna de hágalo usted mismo han motivado a aficionados por generaciones para mejorar su entorno. En cualquier quiosco pueden encontrarse revistas que describen paso a paso cómo armar tu propia alacena o cómo hacer para que las orquídeas no se nos sequen en el jardín. Pero hay cierto tipo de proyectos que escapan a las posibilidades de incluso el club de aficionados al bricolaje más tenaz. Son el tipo de proyectos donde se requieren especialistas con conocimientos profundos o que necesitan de gran infraestructura y que solamente caben en las carteras de las empresas o institutos de investigación: encontrar nuevos medicamentos, construir plantas generadoras eléctricas, armar autos en serie.

Los profesionales y aficionados están en polos opuestos de un enorme espectro, pero el bricolaje va acercándose más a lo que antes era dominio de los especialistas. Hace solo unas décadas, la programación y la electrónica se hacían casi exclusivamente en los laboratorios de los institutos; hoy abundan en YouTube los tutoriales para aprender a programar bots de internet con Python o para construir sensores con Arduino o Raspberry Pi. 

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Dr. Ernesto Ladrón de Guevara (izquierda) y compañero de Biohackademy

Hackeando la vida

Los biohackers –también conocidos como biólogos DIY, es decir, hágalo usted mismo por sus siglas en inglés- están convencidos de que es el turno de la biotecnología para entrar en las fronteras del bricolaje. Estos grupos se construyen sus propios aparatos de laboratorio a una fracción del costo de mercado –biorreactores, termocicladores, agitadores– y se involucran en proyectos de ciencia ciudadana. Pero no la tienen fácil: la biotecnología moderna es fundamentalmente diferente de la electrónica y la programación. El avance de la electrónica DIY acelerado por la explosión del mercado de consumibles electrónicos. Por ejemplo, con cincuenta dólares es suficiente para adquirir una tarjeta Arduino y empezar a construir un sensor de temperatura; si se quiere hacer una nueva app para teléfono y ponerla en línea, es posible tener prototipos en un mismo día. En cambio, en biotecnología, prototipar no es sencillo. Los laboratorios de las empresas y de los institutos invierten fuertemente para, por ejemplo, dar con una cepa de levaduras o bacterias que produzca un medicamento a gran escala.

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Taller de cerveza artesanal en Tepache Hacklab

A pesar de esta gran diferencia entre disciplinas, los biohackers han adoptado estrategias para hacer accesible el bricolaje biotecnológico, y una de las estrategias más productivas es sostener un espacio de trabajo con oficinas y laboratorios afiliados a una universidad o en colaboración con alguna compañía. Estos biohacker spaces tienen una infraestructura y una organización que no siempre son costeable por aficionados, pero que la universidad o compañía puede financiar con donativos y otros fondos. Además, organizan actividades educativas y se involucran en proyectos de ciencia ciudadana, transformándose en muestras de responsabilidad social.

Por ejemplo, el laboratorio público “L’éprouvette” de la Universidad de Lausana, Suiza, organiza con regularidad actividades educativas -como exhibiciones científicas y diferentes talleres, algunos dirigidos a niños y jóvenes, pero también otros dirigidos a profesionales de la educación-, y también proyectos especiales en coordinación con algunos de sus investigadores -como el proyecto de investigación genómica Napoleome. O también el La Paillasse en París, Francia, quienes tienen un proyecto de big data sobre la epidemiología del cáncer donde colaboran con Roche y reúnen biólogos, matemáticos, informáticos y expertos en estadística.

Los diferentes grupos de biohackers en el mundo se reúnen para fomentar la ciencia ciudadana, para educar, para formar prototipos de aparatos y productos, ¿pero es posible realizar proyectos de este tipo en México? Entrevistamos a cuatro grupos de biohackers de México para conocer un poco más las motivaciones detrás de sus actividades y también conocer de primera mano sus logros y retos. Aunque estos tres grupos no son todos los que hay en México, sus experiencias y orígenes son diversos, y también reflejan diferentes maneras de practicar la biología DIY. Se trata de Biohackademy, GeneGarage, Tepache Hacklab, y el grupo de biohackers de Yucatán.

 

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Presentación en Tepache Hacklab

Las actividades

Biohackademy se ha enfocado en la educación científica en la región de la Ciudad de México. El Dr. Jorge Marcos, co-fundador del grupo, nos comenta que regularmente organizan talleres acerca de biología molecular e impresión 3D. Tienen además la visión de fomentar la ciencia ciudadana y la democratización de la tecnología. Por su parte, el Dr. Ernesto Ladrón de Guevara, otro co-fundador del grupo, comenta que tiene la convicción de que la ciencia debe estar abierta para todos y de que esta apertura debe prevalecer sobre intereses comerciales. Como otros grupos, han intentado construir sus propios equipos de laboratorio, como agitadores para matraces, y se han aliado con makers como Hacedores así como algunos laboratorios de la UNAM. Sigue a Biohackademy en Facebook.

Video: agitador de matraces DIY con Biohackademy

En el occidente del país está el equipo GeneGarage fundado en 2014, quienes se han enfocado a organizar actividades para acercar a los biotecnólogos mexicanos al vibrante mundo de las startups tecnológicas. El grupo también trabaja para acercar a los inversionistas a jóvenes científicos y a hacer difusión de la biotecnología a través de talleres dirigidos a todo público. Hasta ahora GeneGarage es el único grupo que ha conseguido reunir la experiencia de los inversionistas y emprendedores con la visión de los jóvenes biotecnólogos. El grupo ha adoptado el modelo de biohacker space para establecer un puente entre la innovación y el emprendedurismo en biotecnología. Síguelos en Facebook y en Twitter @GeneGarage

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Asistentes de la competencia TecnoX 2017, cuyo comité local de organización contó con miembros de GeneGarage, Biohackademy y la UNAM

Tepache Hacklab es un laboratorio de hackers ubicado en Guanuajuato. Joel de la Barrera, uno de sus miembros, nos comenta que entre las actividades que han realizado se encuentran talleres de biotecnología tradicional –por ejemplo, un taller de cerveza artesanal-, además de actividades difusión como pláticas, material escrito y de vídeo. Joel tiene la convicción de que el biohacking tiene mucho que aportar a las economías en desarrollo, como la de nuestro país: “El biohacking es un medio para democratizar el acceso a la biotecnología y el desarrollo científico y tecnológico en países en desarrollo. A través de él buscamos herramientas accesibles, colaboración, desarrollo de proyectos y dar difusión al conocimiento científico y técnico fuera de la academia y la industria”; nos comenta. Sigue a Tepache Hacklab en Facebook.

Video: Joel de la Barrera de Tepache Hacklab en entrevista sobre Biohacking

Finalmente, el grupo de biohackers de Yucatán es un grupo en ciernes que tiene su origen en un proyecto que participó en el Certamen Nacional de Emprendedores y que reunió a ingenieros en biotecnología y mecatrónicos. El grupo ha construido biorreactores DIY controlados por Arduino. “Le pedimos a un tornero que nos fabricara el cilindro para el biorreactor”, nos comenta Raziel Cachón Herrera, fundador del grupo, y agrega: “al final nos costó aproximadamente diez mil pesos tener el prototipo ”. El ingeniero en biotecnología también nos comenta que esperan pronto organizar los detalles de la operación de sus biorreactores para compartirlos con el público y motivar a otros grupos para adoptarlos. 

Los retos

En un país en vías de desarrollo como México, la ciencia se enfrenta a múltiples retos: falta de inversión, un mercado poco desarrollado y una fuerte dependencia a la importación de tecnología, por mencionar algunos. Pero estos retos parecen ser un estímulo para los biohackers de México. Todos los entrevistados admitieron que la falta de infraestructura ha sido una motivación para convertirse en biohackers e intentar hacer sus propios aparatos de laboratorio.

La falta de inversión también es causa de que la innovación y los empleos en el sector biotecnológico sean escasos, pero este también es un reto que ha motivado las actividades de GeneGarage en particular. Ana Sofía Arreola comenta que la mayoría de los biotecnólogos mexicanos desconocen los mecanismos legales y financieros que existen en México para poder transferir sus desarrollos tecnológicos, y que el desconocimiento va también en sentido contrario: los inversionistas no conocen el potencial de la biotecnología y optan por inversiones en negocios tradicionales.

Ana Sofía también ha notado que los biotecnólogos emprendedores frecuentemente tienen proyectos que no tienen un pitch firme. “Los proyectos exitosos casi siempre parten de algo que ya ha estado funcionando y que plantean planes concretos a los inversionistas”, dice la joven ingeniera y menciona como ejemplo a un proyecto en el que se necesitaba solamente escalar la producción de un producto que ya había sido prototipado con éxito.

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Taller de expresión de proteínas con Biohackademy

Los biohackers de México se enfrentan además a la falta de profesionalización de su administración y la falta de apoyo institucional. Casi todos los biohackers mexicanos son voluntarios recién egresados que esperan contribuir al bien común del gremio biotecnológico del país. Pero claramente este no es un modelo hecho para durar. Las universidades y compañías podrían intervenir para generar proyectos y llenar los huecos en la organización y administración de los biohacker spaces, tal y como sucede en otros países; sin embargo, las universidades mexicanas todavía no tienen experiencia con este tipo de grupos de innovación, según algunos de los entrevistados.

Las oportunidades

Video: reunión de biohackers latinoamericanos

Un país megabiodiverso como México debería ser terreno fértil para la biotecnología, pues la biodiversidad es una ventaja competitiva para la búsqueda de nuevos productos naturales y fármacos. Pero la realidad es que en México escasean los empleos para profesionistas de ciencia y tecnología. Además, conforme la biodiversidad se ve reducida por la deforestación y el cambio climático, y conforme otros países megabiodiversos aceleran sus actividades biotecnológicas, la diversidad biológica podría dejar de ser una ventaja competitiva para nuestro país.

Los biohackers del país no pierden de vista esta gran oportunidad y trabajan con la aspiración de poder acceder a la diversidad biológica del país y usarla para beneficio de nuestras comunidades. “Hay una gran oportunidad en buscar metabolitos secundarios de plantas y hongos”, comenta Ernesto de Biohackademy, mientras que Ana Sofía de GeneGarage comenta que hay una gran oportunidad en el uso de materiales de desechos orgánicos, como los desechos de la industria camaronera que pueden ser transformados en biomateriales. Finalmente, la industria biotecnológica en México depende fuertemente de las importaciones de reactivos y equipo; los biohackers aspiran a poder fabricar materiales, como kits de extracción de ADN, y sus propios equipos de laboratorio, ¿y porqué no?, emprender con base en sus desarrollos.

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Taller de biotecnología organizado por Raziel Cachón y el grupo de biohackers de Yucatán

 

Falta trabajo, pero a México ya no parecen hacerle falta más profesionistas para liderar el avance del sector biotecnológico: en 2011, egresaron alrededor de 18,000 profesionales relacionados con la biotecnología en el país, sin contar a quienes trabajan ya en los institutos y empresas alrededor del mundo. Y lo que quizá también le hace falta es una infusión de fe y recursos por parte de nuestras instituciones y el sector privado hacia jóvenes de talento y visión como el Dr. Ladrón de Guevara, Dr. Jorge Marcos, Ana Sofía Arreola, Joel de la Barrera y Raziel Cachón. Estos biohackers son unamuestra del optimismo de los jóvenes científicos de México, quienes dedican sus energías para crearse las oportunidades que todavía no hay en el país.

Boletín synbioMX – Abril 2017

Resumen de las novedades y temas de conversación en la comunidad synbioMX.

Comienza TECNOx 2.0

La competencia científica de Latinoamérica TECNOx 2.0 tendrá lugar en Guadalajara, Jalisco, desde el 17 al 21 de abril. Equipos procedentes de diferentes países latinoamericanos mostrarán sus proyectos científicos y competirán por premios en diferentes categorías, entre las que se incluyen salud, energía, impacto social y comunicación de la ciencia.  Sigue a la competencia TECNOx 2.0 en Facebook.

Gene Garage organiza panel de innovación en Jalisco

La comunidad de Gene Garage organiza un panel de innovación este 20 de abril a las 19:00. Contarán con la asistencia de líderes de organizaciones promotoras de la innovación jalicienses, así como de la Secretería de Innovación, Ciencia y Tecnología de Jalisco. La cita es en el bar Barbossa. No olvides registrarte. Sigue a Gene Garage en Facebook.

Curso de introducción a R en bioinformática en Monterrey

La facultad de ciencias biológicas de la UANL organiza un curso sabatino introductorio de R para bioinformática. El curso tendrá lugar en cuatro sesiones de cinco horas (6, 13, 20 y 27 de mayo de 12:00 a 17:00). Regístrate en la coordinación de educación continua de la facultad.

Perfil emprendedor: GATCorp

Biotecnología y productos naturales

Los productos naturales son compuestos químicos que son producidos por los organismos vivos y que pueden ser útiles en las actividades de los seres humanos. Si no te imaginas dónde los puedes encontrar, entonces piensa en los saborizantes y especias de nuestros alimentos, piensa también en los productos de uso cotidiano como las pomadas y cosméticos, y claro, también en los compuestos activos de múltiples medicamentos.

Los seres vivos que sintetizan productos naturales juegan un papel importante en la economía de los países donde se encuentran; sin embargo, su explotación también ocasiona fuertes presiones al ambiente. Además, la concentración de su producción en ciertas regiones del mundo puede incrementar fluctuaciones en su disponibilidad y en sus precios.

Tomemos el ejemplo del aceite de palma, un producto natural utilizado en la industria alimenticia. En 2013, la producción de aceite de palma alcanzó aproximadamente 30 millones de toneladas y representó el 11% de las ganancias de exportaciones en Indonesia, generando 5.7 miles de millones de USD en impuestos. La producción de aceite de palma está relacionada con aumentos en la deforestación y pérdida de biodiversidad en bosques tropicales; sin embargo, países como Indonesia, tienen contemplado incrementar la producción a 40 millones de toneladas para 2020.

Afortunadamente, la capacidad de sintetizar productos naturales ya no es exclusiva de las plantas y los microorganismos que los producen de manera silvestre. Ahora es posible hacer que los microorganismos modelo de la biotecnología (levaduras, algas y diferentes tipos de bacterias) produzcan cada vez más tipos de productos naturales en escalas comerciales y en ambientes controlados. Por ejemplo, Ecover, una compañía biotecnológica, utiliza ciertas cepas de algas y métodos de biología molecular tradicional para producir aceites, buscando reemplazar al aceite de palma.

Primeros en México

Guanajuato es la casa de GATCorp, la primer start-up de biología sintética en México GATCorp es una compañía fundada por egresados del Instituto Politécnico Nacional y que tiene como propósito incorporar los procesos biotecnológicos en la industria de productos naturales y químicos de especialidad en México.

Joel de la Barrera, co-fundador de GATCorp, nos comentó: “GATCorp nació en el año 2013, como un proyecto escolar en la materia ‘diseño de plantas’, para el cual diseñe una planta productora de un metabolito secundario […]  En ese momento de la carrera, la ingeniería metabólica llamó mi atención, junto con  la idea de estandarizar un proceso industrial para casi cualquier metabolito, es decir sin importar que producto sea, puedas obtenerlo en la misma planta y con el mismo proceso de purificación. Le apostamos a emprender para resolver el problema y nos apasiona el poder generar alternativas”.

La industria biotecnológica ha cambiado sus productos objetivo recientemente, con una tendencia a remplazar a los biocombustibles por los químicos de especialidad que tienen altos precios pero se producen a bajos volúmenes.

El primer producto natural que GATCorp está produciendo es el escualeno, y lo hacen bajo el nombre Squaline. Se trata de un isoprenoide de 30 carbonos que es utilizado en la industria cosmética y en algunas formulaciones de adyuvantes para vacunas. “Usualmente este producto se extrae del aceite de tiburón y de fuentes vegetales cómo el aceite de oliva”, afirma Joel de la Barrera. La propuesta de GATCorp es producir escualeno a partir de bacterias.

Los métodos de producción de GATCorp pueden encontrar un nicho en la creciente industria farmacéutica de México. El mercado farmacéutico en México alcanzó los 16.4 miles de millones de USD en 2013, de acuerdo a un reporte de la consultora Deloitte, volviéndolo el segundo mercado más grande en Latinoamérica, con fuerte presencia de medicamentos genéricos. Sin embargo, a pesar de este gran incentivo para emprendimientos biotecnológicos, el caso de la compañía GATCorp no parece ser la regla, si no una de las primeras excepciones.

De estudiantes a emprendedores

El panorama que el Dr. Possani (Investigador Emérito de la UNAM) planteaba en el 2003 para los estudiantes de biotecnología mexicanos no era muy alentador. Entonces, de acuerdo con el Dr. Possani, había pocos trabajos disponibles para aquellos estudiantes por falta de planeación por parte del gobierno de México, por la falta de experiencia e interés en la transferencia tecnológica en las universidades, y por falta de recursos destinados a investigación y desarrollo por parte de las empresas. Trece años después, la situación parece estar cambiando: GATCorp y Huitl, otra compañía también de Guanajuato, son emprendimientos biotecnológicos surgidos a partir de las universidades. Sus páginas web reflejan la autenticidad de estos estudiantes convertidos en empresarios.

Carlos Ruiz Villaseñor, también miembro de GATCorp, tenía la ambición de emprender, pero no se imaginaba terminar siendo parte de la primera start-up de biología sintética de México cuando cursaba su ingeniería: “realmente no pensaba en terminar en la biología sintética, sin embargo tenía claro que tenía que emprender, formar un negocio propio sustentable, puesto que si en verdad queremos hacer un cambio, tendríamos que hacerlo nosotros mismos”.

Las universidades públicas en México son fuerte motor de la biotecnología en el país, pero su adopción de la cultura emprendedora es un proceso reciente. Según Carlos Ruiz Villaseñor, quien también es egresado del Politécnico: “La transición de estudiante a emprendedor al inicio es complicada porque hay que salir de ese paradigma que la escuela nos enseña que es trabajar para alguien más, ese es el reto, animarte a emprender con tus propias ideas, prepararte y salir adelante, en el camino (que será difícil) vas encontrando las herramientas y a las personas indicadas para poder ir formando ese sueño que los emprendedores deseamos realizar”.  El papel de esas “personas indicadas” actualmente lo están jugando los parques de innovación tecnológica de diferentes estados del país y las oficinas de transferencia de tecnología de las universidades.

De acuerdo con Joel de la Barrera, existe una fórmula para un emprendimiento biotecnológico que podría funcionar para otros investigadores: “si el desarrollo resulto exitoso y también resulta que hay un mercado que lo espera [entonces] el primer paso debiera ser la propiedad intelectual, con ella el investigador podrá negociar y proteger su trabajo intelectual […]. Posteriormente habría  que hacer una valuación de la tecnología, aquí existen varios métodos. Sobre todo fijarse en el mercado potencial que puede impactar con tal tecnología y no tener miedo de venderlo como tal y tampoco cerrarse a la negociación. En el mundo de los negocios hay un dicho: Es mejor tener algo a no tener nada. Tampoco regalar la tecnología, pero tratar de no cerrar la negociación. Como tercer paso sería la búsqueda de quién este interesado en el mercado. O si ya esta identificado que mejor, presentarle la solución y sobre todo como el pudiera explotar tal tecnología. Existen distintos formas de negociación y será mejor valerse de un despacho especializado en transferencia de tecnología o los mecanismos con los que los centros de investigación y universidades ya cuentan”.

La autonomía y la controversia en los biorreactores

La capacidad de producir químicos de especialidad en biorreactores significa disminuir la dependencia a las importaciones de productos naturales. Para una economía emergente como México, también puede significar entrar a nuevos mercados. Sin embargo, la producción de productos naturales en biorreactores no va sin controversia.

Existen productos que son el pilar de la economía de algunas comunidades. Por ejemplo, el extracto de vainilla es producido de manera tradicional por comunidades campesinas alrededor del mundo, algunas de las cuales están ubicadas en México, el centro originario de la planta. El mercado global de la vanilina (el producto natural que es la base del extracto de vainilla) es dominado por variantes sintéticas (se estima que el 99% de la vanilina en el mercado es sintética)  debido a la larga duración y la laboriosidad del proceso de extracción tradicional que dificulta su escalamiento. Actualmente, la vanilina también puede ser producida por levaduras en biorreactores, en competencia directa con los métodos sintéticos. Esta nueva tecnología competidora ha causado preocupación entre los productores tradicionales y grupos afines.

Otro aspecto controvertido es la fuente de las materias primas para los bioprocesos. Algunos bioprocesos utilizan algas, las cuales pueden usar la luz como fuente de energía, pero la mayoría de los microorganismos utilizados para las fermentaciones necesitan medios de cultivos ricos en nutrientes. Estos nutrientes usualmente son obtenidos a partir de cultivos como la caña de azúcar. No es fácil determinar si la dependencia hacia estos cultivos terminará por opacar a los beneficios de la producción en biorreactores, ni tampoco si este efecto será el mismo para todos los tipos productos naturales (recordemos que aquí también se incluyen fármacos y otros compuestos difíciles de producir sin afectar al ambiente), pero sin duda tanto beneficios como riesgos deben estar en la balanza. Al respecto, da qué pensar lo que Neil Goldsmith (CEO de Evolva) comentó a The Atlantic: “lo que la biología sintética debe ser capaz de hacer es mejorar la eficiencia con la que convertimos, en última instancia, la luz solar en proteínas y carbohidratos”.

A fin de cuentas, la transición hacia la producción de químicos basada en bioprocesos puede traer beneficios netos a la economía de un país como México, cuya industria biotecnológica y farmacéutica parecen tener un futuro prometedor, y los jóvenes emprendedores de GATCorp le están apostando a demostrarlo.

Perfil emprendedor: Arcturus BioCloud

Arcturus BioCloud (https://www.arcturus.io/) es una startup dispuesta a cambiar la manera para llevar a cabo la modificación genética de microorganismos. La propuesta de esta compañía es que la modificación genética se encuentre solamente a unos clics de distancia del usuario final. Los proyectos que entran a la plataforma de Arcturus BioCloud son llevados a cabo por robots y las construcciones de DNA generadas quedan disponibles para la comunidad de usuarios para construir nuevos proyectos. “No necesitas un laboratorio”, comentaba Jaime Sotomayor, cofundador de Arcturus BioCloud junto con Andrés Ochoa y Luis Silva, para TechCrunch en Mayo de 2015.

En entrevista para la red synbioMX, el cofundador Andrés Ochoa, nos comenta: “vemos la ingeniería genética en dos grandes módulos, la construcción y la experimentación. La experimentación te permite obtener datos para pensar en tu design, modificarlo, construir de nuevo y así pasar por otro ciclo hasta que consigas crear tu aplicación. En este momento nos centramos en la parte de construcción. Normalmente esta parte toma mucho tiempo y es manual y repetitiva. Por eso pensamos que debe ser automatizada, rápida y tener un costo accesible. Nuestro servicio te permite construir rápidamente, a bajo costo (menos que la síntesis de DNA) y de forma modular circuitos génicos. También tiene un alto nivel de abstracción, lo que quiere decir que te deja hacer esto fácilmente sin tener que entrar en detalles. Es tener una interfase gráfica que te permite programar DNA. De la misma forma que tenemos interfaces gráficas ahora que nos permiten usar computadores sin saber los detalles de programación.”

“[…] Nuestra empresa es fundada por personas de Latinoamérica, estamos buscando en un futuro llevar esta tecnología para los países de Latinoamérica. Democratizando así el acceso a esta tecnología en nuestra región.”

-Andrés Ochoa, Cofundador de Arcturus BioCloud

La avanzada Latinoamericana

Los fundadores de Arcturus BioCloud son todos científicos y emprendedores de Latinoamérica que encontraron una oportunidad para llevar a cabo su proyecto en el ecosistema emprendedor de San Francisco. Al respecto, Andrés Ochoa nos comenta: “nuestra empresa es fundada por personas de Latinoamérica, estamos buscando en un futuro llevar esta tecnología para los países de Latinoamérica. Democratizando así el acceso a esta tecnología en nuestra región. Estamos considerando Brasil y México como los primeros lugares donde nos gustaría expandir en un futuro. En este momento solo mandamos DNA dentro de Estados Unidos”.

¿Pero porqué en San Francisco y no en São Paulo, Ciudad de México o Buenos Aires? Ya en su comentario para el Journal of Biotechnology & Biomaterials de inicios del 2015, Andrés Ochoa y Marie-Anne Van Sluys afirmaban: “la mayoría de las compañías de la región de Sudamérica se enfocan en el área de ventas, no en investigación y desarrollo”. Al respecto, Andrés Ochoa agrega para red synbioMX: “Aquí [en San Francisco] tenemos un ecosistema tanto tecnológico como una masa critica de personas que tienen experiencia con ciencia de punta y también con el uso de este tipo de tecnología para la creación de productos y negocios. En Latinoamérica tenemos excelentes profesionales con muy buenas ideas, pero poco acceso a capital y a otros aspectos que hacen parte de un ecosistema necesario para emprender”. Pero Ochoa no se queda solamente en afirmar y aceptar sin más el hecho de que la inversión en investigación y desarrollo en la biotecnología latinoamericana es reducida: además de los planes que tiene Arcturus BioCloud para incursionar en Latinoamérica, que son un reflejo de la visión y la voluntad de sus fundadores, Andrés Ochoa nos comenta que él mismo forma parte y lidera algunas iniciativas que buscan cambiar la situación y conectar grupos a través de Latinoamérica.

Arcturus BioCloud: una plataforma para acelerar la modificación genética

Fotografía obtenida con permiso de Arcturus BioCloud del Twitter oficial de la compañía @arcturusbio
Fotografía obtenida con permiso de Arcturus BioCloud del Twitter oficial de la compañía @arcturusbio

De acuerdo a CrunchBase, la startup se dedica a “codificar, crear y compartir tus experimentos de biotecnología en una manera amigable y sencilla”. Actualmente, la startup tiene una partnership con Synbiota. Con respecto a los servicios específicos, otro reportaje de TechCrunch dice: “la startup [Arcturus BioCloud] también almacena una biblioteca de fragmentos de DNA creados por los usuarios. El modelo de negocio es comercializar cada test por 80 USD. Más de 300 usuarios en 165 países han corrido tests en la plataforma desde su lanzamiento en Mayo”.

En la red synbioMX nos llamó la atención el costo de 80 USD, así que le preguntamos más detalles a Andrés Ochoa, y él nos comenta: “En este momento estamos con una biblioteca de 62 partes, esta será colocada online en la siguiente versión de la plataforma. Estas 62 partes son promotores, RBS y otras partes comúnmente usadas por la comunidad. La idea es que los usuarios coloquen sus propias partes, [y] cuando el usuario coloca su propia parte puede dejarla privada o pública. Si la deja pública todos los otros usuarios la pueden usar para sus construcciones, esta es la mejor forma de colaborar con la comunidad”.

Andrés Ochoa agrega: “una vez tienes el DNA en la biblioteca, no tienes que pagar de nuevo la síntesis (solo lo pagas la primera vez o tu mismo nos mandas el DNA), puedes usarlo varias veces en combinación con las partes de nuestra biblioteca para crear combinaciones de tu circuito […] esto permite reducir el precio solo al costo de montar el DNA (assembly) que empieza a 80 dólares para un circuito con promotor-RBS-gen-terminador. Esto te permite prototipar rápidamente circuitos a un bajo costo y sin tener que hacer tu mismo las combinaciones, reduciendo así el ciclo de design y creación de aplicaciones biológica”.

En un update que Andrés Ochoa nos hizo recientemente, nos comentó que Arcturus BioCloud está preparando lanzar la segunda versión de la plataforma en Diciembre, donde “no solo daremos acceso a construir, también los usuarios podrán escoger los experimentos que quieren y así recibir los datos, como expresión a nivel de RNA y proteína, cerrando así el ciclo de design total que se necesita para prototipar productos”, en palabras del cofundador de la startup.

Así que se tratan de ochenta dólares por una construcción promotor-RBS-gen-terminador cuando ya se tiene el DNA necesario para la construcción. Es un precio base, pero esto no suena nada mal comparado a los costos de generar una construcción en un laboratorio propio, que incluye todo y la infraestructura y el personal capacitado. Separar el proceso de construcción genética del proceso de experimentación podría ser de ayuda para aquellos institutos o compañías que requieren acelerar el proceso de construcción genética, o que cuentan con poco equipamiento o experiencia en manipulación de ácidos nucleicos.  Quizá uno que otro laboratorio latinoamericano deba echar vista a esta alternativa.

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 Fe de erratas:

  1. El artículo original decía “30 partes”, pero Andrés Ochoa nos corrigió: actualmente son 62 partes.
  2. El update acerca de la nueva versión de la plataforma lo recibimos por comunicación directa con Andrés Ochoa.
  3. Se agregó el link de Ochoa Cruz, E.A. y Van Sluys, M.A., (2015).

Arranca la competencia TECNOx

TECNOx (www.tecnox.org.ar) es una competencia de biología sintética, robótica y de tecnologías de la información, en la que se busca abordar problemas de relevancia social para Latinoamérica. La competencia es organizada por un equipo de docentes e investigadores, muchos de ellos de la Universidad de Buenos Aires, y está abierta a las universidades latinoamericanas. En esta primer edición participan nueve equipos de universidades de Argentina, Brasil, Colombia y México.

“La idea de la competencia competencia nace de la insatisfacción”, comenta el Dr. Ignacio Sánchez, que junto con el Dr. Alejandro Nadra son los coordinadores generales de la competencia. El Dr. Sánchez agrega: “por ejemplo, la insatisfacción de haber participado en iGEM y, [a pesar de] haber tenido una experiencia grata, habernos percatado que una competencia muy orientada a las necesidades y objetivos de otros países, de otros lugares. También TECNOx nace de la insatisfacción de estar trabajando para el estado, realizando investigación en la que quizá uno no hace cosas todo el tiempo tan relevantes o que le puedan importar directamente a alguien […] Y también hay otra insatisfacción que es la de ver a los estudiantes de grado con mucho talento, mucha iniciativa  y muchas ganas, y muy tapados por materias, exámenes; son gente con capacidad de realizar cosas y no tienen quizá la oportunidad de hacerlo. Queremos demostrar a la gente que no piensa así, que un estudiante de una carrera de ciencias ya tiene muchísima capacidad”.

Inyectando talento a la biotecnología en Latinoamérica

El Dr. Andrés Ochoa Cruz, también miembro del comité organizador de TECNOx, y Marie-Anne Van Sluys de la Universidad de Sao Paulo de Brasil afirmaban en su comentario Participation in iGEM Competition; Education toward Synthetic Biology Innovation que

“la mayoría de las  compañías biotecnológicas en la región de Sudamérica se enfocan en su sector de ventas, no en investigación y desarrollo, con excepción de compañías/organizaciones como Amyris, EMBRAPA, Braskem, CTC y el IAC”.

-Ochoa Cruz y Van Sluys, (2015), Participation in iGEM Competition; Education toward Synthetic Biology Innovation, J Biotechnol Biomater 5:170. doi: 10.4172/2155-952X.1000170.

Los autores no elaboran su argumento más allá y bien pueden existir otras excepciones, pero afirmar que las compañías de biotecnología “se enfocan en su sector de ventas” tiene una resonancia particular para quien ha tenido la experiencia de trabajar en un laboratorio  de biología molecular latinoamericano: ante la baja disponibilidad de productores locales con precios competitivos, se depende de intermediarios para solicitar de manera regular servicios en el extranjero e importar kits y reactivos de experimentos cotidianos.

La opinión de Ochoa Cruz y Van Sluys no es muy lejana a lo que Rafael Rangel Aldao describía en su carta al editor de Nature Biotechnology en el 2004:

“muchos países en vías de desarrollo de las Américas todavía están por obtener los beneficios de la biotecnología, no debido a problemas inherentes a la ciencia o tecnología, sino porque la mayoría de las naciones carecen un sistema para integrar a los diferentes participantes de la investigación, desarrollo y la cadena de manufactura”.

-Rangel Aldao, Rafael, (2004), Realities for Latin American and Caribbean biotech, Nature Biotechnology, 22, 20, doi:10.1038/nbt0104-20

La forma para mejorar el panorama de la biotecnología en Latinoamérica que Ochoa y Van Sluys proponen es acercarse a las nuevas generaciones de científicos y presentarles una manera diferente de entender su labor. Rangel Aldao, por su parte, sugiere que los científicos latinoamericanos tengan la capacidad de combinar su conocimiento con objetivos claros de negocios.

La propuesta de los organizadores de la competencia TECNOx va dirigida precisamente a las nuevas generaciones. “Queremos desarrollar  [en los estudiantes] la idea de que son gente muy capacitada. […] Yo originalmente soy Español pero ahora también me hice Argentino, y lo que me gustó de Argentina y una de las cosas que me incitaron a quedarme es que si bien hay, como en todas partes, gente que quiere pagar el alquiler y llegar a fin de mes y ya, también hay mucha gente que  mira a su alrededor y no le da todo lo mismo, y no todo es dinero, y entonces quiere realizar un aporte de otro tipo. TECNOx quiere decir que ese aporte es posible y quiere dar vías como para que esas ganas de hacer esas ideas y de aportar salgan a la luz, y también una oportunidad para complementar la formación académica tradicional […] Hay muchas aptitudes que se necesitan para llevar proyectos adelante que no tienen lugar en los estudios de grado de la mayoría de las universidades y le queríamos dar lugar también a eso: a aprender a trabajar en equipo, a aprender a trabajar de manera interdisciplinaria, y a aprender a trabajar orientado a objetivos y adentro del mundo real”, comenta el Dr. Ignacio Sánchez.

TECNOx: más allá de competir

La competencia TECNOx no estará enfocada exclusivamente a biología sintética, aunque en esta primera edición los proyectos de esta área predominen. El Dr. Ignacio Sánchez comenta: “TECNOx está empezando este año. Pensamos que sea una comunidad, no de biólogos sintéticos en particular, a pesar de que sea el lugar de donde partimos, sino que sea una comunidad de tecnólogos. Este año va a haber bastantes equipos de biología sintética, también va a haber dos equipos en un track que combina software y robótica. Y pensamos que en el futuro se vayan uniendo otras tecnologías disruptivas como impresión en 3D, como nanotecnología, o cualquier otra tecnología que pueda surgir, pero que tenga una curva de aprendizaje corta y que esté enfocada a hacer rápido y generar en poco tiempo un prototipo.”

Pero además de competir, los participantes tendrán la oportunidad de hacer una aportación de impacto social en su región. En palabras del Dr. Sánchez: “estamos orientando a los equipos a que examinen dónde pueden encontrar problemas relevantes. Por ejemplo, acá al menos en Argentina hay ministerios que se dedican a relevar problemas y a tratar relevar posibles soluciones, y a juntar a los que tienen problemas con los que tienen una posible solución; también hay ONGs que se dedican a esto, también los programas de extensión de las universidades, y también se generan quizá desde otro lado: desde quizá de las cámaras de empresas tecnológicas también se generar oportunidades. Nosotros invitamos a los equipos a que se familiaricen con todo esto y ellos mismos elijan”.

Pero el Dr. Ignacio Sánchez reconoce que estas habilidades de vinculación y de comunicación no son típicamente abordadas por los planes de estudios de las universidades; al respecto, comenta: “estamos organizando diversos talleres. Los talleres los estamos realizando en Buenos Aires, pero estamos tratando de grabarlos para que todo mundo los pueda ver. Además, van a ser presentados en el festejo final”. El festejo final al que se refiere tendrá lugar en abril del 2016, cuando los equipos compartirán sus experiencias y resultados en Buenos Aires, Argentina.

Finalmente, el Dr. Ignacio Sánchez agrega: “TECNOx empezó aquí con este equipo organizador, pero como la idea es construir una comunidad latinoamericana, es obvio que no nos sentimos propietarios de ninguna competencia de ninguna marca […] Si otros años se organiza desde México también me parece un gran éxito, el que fuera rotando entre distintos países y que fuera realmente un esfuerzo comunitario que no dependa de un pequeño grupo de personas”.

¿Veremos la siguiente edición de TECNOx en México? Esperemos que sí. Pero por lo pronto, ¡mucho éxito a los equipos participantes en esta primera edición!

Visita la página de TECNOx: www.tecnox.org.ar

Cápsula biotecnológica: biorretrosintésis y fábricas microbianas

El análisis retrosintético es un método bien conocido por los químicos para planear sus estrategias de síntesis. El principio básico es empezar desde un compuesto objetivo -es decir, el compuesto químico que se desea sintetizar- y “desarmarlo” para encontrar posibles precursores; luego, se seleccionan las secuencias de reacciones que vengan mejor para producir el compuesto objetivo.

Actualmente los biólogos sintéticos también han estado considerando los principios del análisis retrosintético para encontrar rutas metabólicas que produzcan compuestos de interés, en un proceso que los investigadores de área conocen como “biología retrosintética”.

Metabolismo 2.0

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A) Mapa metabólico de E. coli, con los metabolitos endógenos representados con puntos azules; B) metabolismo extendido de E. coli con los metabolitos exógenos en puntos rosas. Imagen de: Pablo Carbonell, Anne-Gaëlle Planson, Davide Fichera and Jean-Loup Faulon, BMC Systems Biology 2011, 5:122

El proceso de biorretrosíntesis parte de un metabolito objetivo y se dan pasos atrás para encontrar posibles intermediarios y enzimas que puedan catalizar las reacciones necesarias. El proceso no es nada simple: tienen que explorarse una gran cantidad de intermediarios y rutas posibles.

El grupo de Jean-Loup Faulon en la Universidad de Evry se ha dedicado recientemente a encontrar soluciones para los retos que implica la biorretrosíntesis. Entre sus contribuciones más destacadas está la representación de mapas metabólicos como conjuntos de signaturas moleculares, en los que se encuentran codificados sustratos, productos y reacciones. La estrategia que sigue este grupo de trabajo consiste buscar a las enzimas heterólogas que pueden conectar a un conjunto de metabolitos fuente con el metabolito objetivo; luego, en ordenar a todas las rutas posibles de acuerdo a una función que toma en cuenta efectos inhibitorios, citotoxicidad y compatibilidad con el organismo chasis. Finalmente, luego de aplicar técnicas de ingeniería metabólica y varios ciclos de optimización y, dado el caso, de ingeniería de proteínas, los investigadores de este grupo están convencidos de que es posible extender el metabolismo de un organismo para abarcar nuevos metabolitos y reacciones.

La página del grupo de trabajo del Dr. Faulon ofrece la herramienta XTMS (Diseño de Rutas en un Espacio Metabólico Extendido, por sus siglas en Inglés) en la que luego de definir un input (metabolitos fuente), un output (metabolito objetivo) y un espacio metabólico (es decir, el conjunto de reacciones metabólicas que pueden encontrarse en otros organismos y que están almacenadas en bases de datos como MetaCyc, EcoCyc y KEGG), se pueden explorar las diferentes rutas  importables a E. coli que pueden conectar al input con el output.

De la computadora al medio de cultivo

Luego de haber diseñado una serie de rutas, el siguiente reto es llevarlo a la realidad en un sistema in vivo.

Una solución interesante a la implementación de nuevas rutas biosintéticas en un organismo es la retro-evolución: en lugar de iniciar con la primer reacción de la ruta, se inicia con la última. De esta manera, al añadir los metabolitos intermediarios necesarios al medio de cultivo, es posible optimizar cada reacción en la ruta por evolución dirigida y/o ingeniería de proteínas, midiendo la concentración del metabolito objetivo como parámetro de optimización. De acuerdo con un desplegado de prensa de la Universidad Vanderbilt, el Dr. Brian Bachmann se inspiró en las ideas de Norman Horowitz acerca del desarrollo de la vida primitiva para dar con el concepto de la retro-evolución.

El año pasado, el grupo de Brian Bachmann en la Universidad Vanderbilt publicó un reporte acerca de cómo pusieron a prueba el proceso de biorretrosíntesis y retro-evolución para la producción de didanosina (usado para el tratamiento del VIH) a partir de 2,3-dideoxiribosa-5-fosfato, un sustrato relativamente barato. Los investigadores reportan que lograron incrementar 50 veces la producción de didanosina en comparación a la cepa original.

Imagen proveniente de: William R Birmingham,Chrystal A Starbird, Timothy D Panosian, David P Nannemann, T M Iverson & Brian O Bachmann Nature Chemical Biology 10, 392–399 (2014)
Evolución en forward y retro-evolución. Imagen proveniente de: William R Birmingham, Chrystal A Starbird, Timothy D Panosian, David P Nannemann, T M Iverson & Brian O Bachmann
Nature Chemical Biology 10, 392–399 (2014)

La biorretrosíntesis de didanosina es el primer ejemplo exitoso de la aplicación del concepto. ¿Cuántos otros fármacos podrán producirse a partir de sustratos de bajo costo gracias a la biorretrosíntesis? Esperemos que sean muchos más.

Boletín synbioMX – Junio 2015

Un resumen de las novedades y temas de conversación en la comunidad synbioMX.

Congreso de la Sociedad Mexicana de Biotecnología y Bioingeniería

Del 21 al 26 de Junio tendrá lugar el XVI Congreso Nacional de Biotecnología y Bioingeniería en la que habrán 10 conferencias plenarias, 12 simposia, así como sesiones de trabajos libres tanto en póster como en presentaciones orales. Simultáneamente al congreso tendrán lugar también la tercera reunión de los integrantes del programa Biotechnologies to Valorise the Regional Food Biodiversity in Latin America y el 1st International Symposium on Metabolomics in Mexico.

Programa de laboratorios de iGEM

La fundación iGEM tiene un programa al que pueden suscribirse los laboratorios que quieran hacer o que ya hagan biología sintética basada en partes estándares. Por una cuota anual de 500 USD (precio actual), los laboratorios registrados tienen acceso a una distribución anual de DNA con más de 1,000 BioBricks, muestras de biopartes por pedido, hosting de una web para el laboratorio, entre otros beneficios.

Convocatoria CIBIOGEM

La Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (CIBIOGEM) ha abierto una convocatoria para proyectos científicos que puedan cumplir con tres demandas específicas: 1) generación de novo de elementos genéticos para investigación, desarrollo tecnológico y uso comercial que permitan resolver las limitaciones en México relacionadas con el pago de regalías por derechos de propiedad extranjera a cargo, 2) desarrollo de cultivos GM con relevancia económica o que puedan generar un nuevo mercado, y 3) creación y/o evaluación de materiales de maíz genéticamente modificados que muestren un fenotipo de menor acumulación de micotoxinas.

Competencia TECNOx

Recientemente, Alejandro Nadra e Igancio Sánchez, ambos de la Universidad de Buenos Aires, nos dieron a conocer una competencia que estarán organizando en su universidad y que estará dirigido a grupos de investigación interdisciplinarios en “biología sintética, robótica/software, impresión 3D y nanotecnología”. Se trata de la competencia TECNOx y actualmente está en fase inicial, en la que los interesados llenan un formulario para ponerse en contacto con los organizadores.

Genetic MXines

Si este año estás en un equipo iGEM de alguna institución en México y te gustaría tener contacto y feedback de parte de los miembros de la red, esto te puede interesar: desde el 15 hasta el 30 de Junio estaremos recibiendo solicitudes de los equipos iGEM de México para el proyecto “GeneticMXines”. La idea que nos mueve a llevar a cabo esta actividad es que los equipos iGEM se beneficien de la experiencia y conocimiento técnico de los miembros de la red que actualmente están activos en investigación y negocios en biología sintética.

¡Corre la voz!

Aquí te pasamos las bases:

Proyecto GeneticMXines
Red Nacional de Biología Sintética
Junio 2015

I. Descripción:

En este proyecto, los equipos de iGEM de México tendrán la oportunidad de acercarse y aprovechar la experiencia de los miembros de posgrado e investigadores de la Red Nacional de Biología Sintética (RNBS), así como acercarse a otros estudiantes de pregrado para compartir experiencias.

II. Requisitos

  1. Formar parte de un equipo iGEM mexicano registrado a la competencia del 2015, tanto en la categoría HS como en Collegiate.
  2. Enviar una solicitud tal como se describe en el apartado V de este documento del 15 de Junio al 15 de Julio del presente año al correo synbiomx@gmail.com

III. Objetivos:

  1. Vincular a los asesores y estudiantes de los equipos iGEM de México con los miembros del a RNBS que actualmente hacen investigación en biología sintética.
  2. Establecer los medios por el que los equipos iGEM de México puedan comunicar su proyecto y tengan el feedback, opiniones y/o consejos acerca de cuestiones técnicas de biología sintética de los miembros de la RNBS que actualmente hacen investigación.
  3. Estrechar los vínculos de la RNBS

IV. Dinámica:

Cada equipo que solicite feedback deberá enviar un resumen de su proyecto y será asignado a un coach de entre los miembros de posgrado e investigadores de la RNBS. Los asesores del equipo iGEM entrarán en contacto con el coach y definirán los términos de la interacción, que pueden ser y no limitarse a contacto por correo electrónico, por redes sociales, via Skype o por teléfono, de acuerdo a lo que decidan ambas partes. Los asesores del equipo iGEM en cuestión podrán decidir si los estudiantes de su equipo también estarán en contacto con el coach. Los asesores de equipo deberán ser estudiantes de posgrado asignados por un investigador principal para coordinar a los estudiantes iGEMers o el propio investigador principal.

Es importante que los términos de la interacción queden definidos desde el inicio para evitar saturar las agendas de ambas partes: coaches y asesores de equipos iGEM. Las interacciones deben mantenerse en un tono de cordialidad y entendimiento por las limitaciones en cuanto el tiempo, pues es probable que algunos coaches no estén en la misma zona horaria que los equipos iGEM de México. Las peticiones y entregas de feedback, opiniones y/o consejos deberán centrarse a cuestiones técnicas de biología sintética; cualquier otra cuestión que los asesores y coaches decidan abordar (como cuestiones de búsqueda de patrocinio, problemas con la importación de partes biológicas, networking, entre otras cuestiones que no están relacionadas con aspectos técnicos de la biología sintética) queda fuera de los alcances del proyecto GeneticMXines. Queda a discreción de los asesores y coaches abordar cuestiones no-técnicas.

V. Fechas importantes:

  1. Recepción de solicitudes de feedback: del 15 al 30 de Junio del 2015. Formato: documento Word o PDF que contenga el nombre de su equipo y una descripción breve del proyecto (en inglés o español). Un asesor (adviser) del equipo deberá enviar dicho documento al correo: synbiomx@gmail.com
  2. Primer contacto asesores y coach: de una a dos semanas luego de la fecha de recepción de la solicitud a través del correo electrónico.
  3. Tiempo de interacción entre asesores y coach bajo el proyecto GeneticMXines: desde que se haga el primer contacto hasta la fecha que determinen ambas partes, con un límite máximo el 31 de Agosto del 2015.

Cualquier irregularidad que usted observe en el proceso de esta dinámica, o si tiene algún comentario al respecto, por favor comuníquelo a synbiomx@gmail.com

Foro en línea sobre biología sintética del CBD

El foro en línea sobre biología sintética del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD) ha iniciado desde el pasado 27 de Abril del 2015. En este foro participan expertos provenientes de los países firmantes del CBD, así como observadores provenientes de instancias gubernamentales de países no firmantes y otras organizaciones. México está representado por miembros de la SEMARNAT y CONABIO, así como de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el ITESM y de la compañía Agroenzymas. Los participantes del foro en línea tienen como objetivo discutir y dar su opinión sobre siete puntos para apoyar al futuro Grupo Ad Hoc de Expertos Técnicos (AHTEG por sus siglas en Inglés); estás discusiones están encaminadas a enriquecer al mandato sobre biología sintética y biodiversidad del AHTEG. Los siete puntos a discutir son:

El foro en línea se dividirá en tres bloques (del 27 de Abril al 11 de Mayo, del 25 de Mayo al 8 de Junio, y del 22 de Junio al 6 de Julio) y en el mes de Julio se seleccionarán a los miembros del AHTEG de entre los participantes del foro, de acuerdo al calendario tentativo de actividades con relación a biología sintética del CBD. En el mismo calendario tentativo están programadas una reunión de los miembros del AHTEG y actividades en las que involucrarán a “las partes del CBD, otros gobiernos, a comunidades indígenas y locales y otras partes interesadas” para hacer revisión por pares de lo que produzca el AHTEG.

Matemáticas biológicas y educación continua en la UANL

La coordinación de educación continúa de la Fac. de Ciencias Biológicas (UANL) ha anunciado que organizará un curso sobre modelado matemático de sistemas biológicos impartido por los miembros de Biosyscursos; las fechas que Biosyscursos nos ha hecho saber son los sábados 2 y 9 de mayo del 2015 de 9 AM a 1 PM.

El curso está dirigido a personas del área biológica que buscan acercarse por primera vez a la biología matemática. “No se necesita que tengan conocimientos previos de cálculo, ecuaciones diferenciales o dinámica no lineal, pero sí algunas bases de bioquímica y biología molecular”, comenta José G. Guerrero Morín, miembro del equipo de Biosyscursos, el cual agrupa a egresados de la maestría de Ingeniería y Física Biomédica (CINVESTAV Monterrey).

Guerrero Morín comenta que entre las competencias que Biosyscursos busca que los asistentes desarrollen están “la habilidad para representar un sistema biológico como un conjunto de reacciones que se pueden representar con ODEs” y el manejo de software relacionado. Guerrero agrega que “[…] con base en el éxito que tengamos[,] tenemos planeado realizar más cursos relacionados, algunos serían más avanzados y continuación de éste […] pero también tenemos algunas ideas sobre bioinformática y cursos donde se profundice más en los principios de dinámica no lineal”.

En la siguiente imagen se presentan los costos y el contacto de la coordinación de educación continua de la Fac. de Ciencias Biológicas (UANL) y de Biosyscursos.

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